Párpados

Blefaroplastia

La blefaroplastia es la intervención quirúrgica indicada para eliminar el exceso de piel en los párpados superiores y corregir las bolsas en los párpados inferiores, consiguiendo así mejorar la apariencia de los ojos y de la mirada. Con el paso de los años es frecuente que aparezcan estos cambios, dando lugar a una sensación de cansancio, hinchazón o envejecimiento facial.

Se trata de una de las cirugías más habituales dentro de la oculoplastia, ya que permite tratar de forma eficaz estas alteraciones con resultados naturales, respetando la expresión del rostro y la función de los párpados.

La intervención se realiza generalmente con anestesia local, en un entorno ambulatorio, lo que permite al paciente regresar a su domicilio el mismo día. Tras la cirugía es normal la aparición de inflamación o pequeños hematomas en los primeros días, que desaparecen progresivamente.

En determinados casos, la blefaroplastia puede combinarse con otros procedimientos para mejorar el resultado global de la mirada, siempre tras una valoración individualizada.

Para conocer en detalle la técnica quirúrgica, el postoperatorio y los resultados, puede consultar la página específica de blefaroplastia.

Resurfacing

El resurfacing es una técnica que consiste en producir una vaporización controlada de la epidermis mediante un haz de láser. Este procedimiento permite eliminar capas superficiales de la piel envejecida o dañada, favoreciendo la regeneración celular y la formación de nuevo colágeno.

Este tratamiento puede aplicarse en toda la cara (resurfacing facial completo) o de forma localizada en zonas como el contorno de ojos, la boca, el entrecejo o las mejillas. En el caso del área periocular, es una excelente opción para rejuvenecer la mirada sin recurrir a cirugía.

Para ello se utiliza el láser fraccionado CO₂, una tecnología que emite la luz en forma de microcolumnas térmicas, tratando la piel de forma precisa y controlada. Al dejar zonas de tejido sano entre los puntos tratados, se favorece una recuperación más rápida y segura.

¿Qué procedimientos se pueden realizar con el láser CO₂ fraccionado?

  • Rejuvenecimiento facial.
  • Eliminación de arrugas en labios, frente y contorno de los ojos (patas de gallo).
  • Reducción de la flacidez cutánea.
  • Disminución de los signos de envejecimiento causados por el sol (rostro, cuello, escote y manos).
  • Eliminación de manchas, xantelasmas y pigmentaciones.
  • Eliminación o atenuación de cicatrices de acné.
  • Tratamiento de hiperpigmentación y melasma.

¿Cómo se realiza el tratamiento?
Antes de comenzar, el especialista aplica una crema anestésica en la zona a tratar para minimizar las molestias. La sesión tiene una duración aproximada de 30 minutos y, en las primeras horas, es habitual sentir una leve sensación de irritación o escozor.

En los días posteriores, la piel se descama de forma natural y aparece un tono rosado, señal de que el proceso de regeneración está en marcha. Durante esta fase es muy importante evitar la exposición al sol y utilizar protección solar adecuada.

El resultado es una piel más uniforme, tersa y rejuvenecida, con una notable mejora del contorno ocular y del aspecto general del rostro.

El láser CO₂ fraccionado se adapta a las necesidades de cada paciente, ya sea para tratar líneas de expresión o mejorar la firmeza de la piel. Es posible realizar varias sesiones sin que sea necesario un periodo de baja laboral. En los casos en los que se realiza una sola sesión más intensiva, se recomienda un reposo de 4 a 5 días.

Ptosis palpebral, Ectropion y Entropion

Ptosis palpebral: también llamado párpado caído, es la anomalía en la que el borde del párpado superior cae por debajo de su posición normal, apareciendo un ojo más cerrado. En muchas ocasiones se trata de un trastorno estético pero en otras puede llegar a afectar a la visión por llegar a tapar total o parcialmente la pupila. El tratamiento es quirúrgico bajo anestesia local. En la mayor parte de los casos hay que realizar un acortamiento del músculo elevador del párpado y en otras hay que realizar una suspensión del párpado con algún material sintético o con el músculo frontal o fascia lata.

Ectropion: es la eversión o caída del párpado inferior. La caída del párpado deja el ojo expuesto y desprotegido, causándole sequedad, irritación, lagrimeo y secreción. Puede causar un daño serio al ojo. El ectropion se detecta en un examen oftalmológico de rutina y no requiere exámenes diagnósticos adicionales. Generalmente es el resultado de la relajación de los tejidos palpebrales que ocurre con la edad, pero también puede ser causada por una parálisis facial (parálisis de Bell), traumatismos, cirugías anteriores, quemaduras, y cicatrices en el rostro. El tratamiento es quirúrgico con anestesia local, normalmente mediante la tira tarsal que a veces va asociada a injertos de piel, reinserción de los retractores…

Entropion: el borde del párpado y las pestañas se invierten hacia el ojo y rozan en el mismo causándole sensación de cuerpo extraño, irritación, enrojecimiento y sensibilidad a la luz y al viento. Si no es tratado puede causar lagrimeo, secreción mucosa, enrojecimiento, irritación severa del ojo e incluso úlceras corneales. Finalmente, esto puede desencadenar un daño severo del ojo que puede terminar con la pérdida de la función visual. Generalmente se asocia al envejecimiento ya que con el paso de los años los tejidos se tornan laxos y los músculos se debilitan, permitiendo que el borde del párpado se incurve hacia adentro. El entropion también puede ser causado por traumatismos, quemaduras, cirugías oculares anteriores y enfermedades cicatrizanes. El tratamiento es quirúrgico mediante tira tarsal, suturas de Quickert…

Botox

La toxina botulínica es una proteína purificada que actúa bloqueando la contracción de los músculos de la mímica tratados localmente. Es una sustancia comúnmente utilizada para reducir o eliminar las arrugas y líneas de expresión. Se inyecta a nivel muscular profundo en diversas zonas dependiendo de la necesidad de cada paciente. El nombre comercial más conocido es Botox, aunque existen productos de la misma sustancia fabricados por otros laboratorios que tienen la misma efectividad.

Durante el tratamiento se efectúan varias micropunciones en las zonas a tratar para que el efecto sea uniforme y la reducción o eliminación de las arrugas sea efectiva y estética. Este tratamiento se realiza en la consulta y no resulta doloroso, solamente se siente la molestia de la inyección con la aguja más fina. Es ambulatorio y el paciente puede incorporarse inmediatamente a su vida y a sus tareas habituales. Es conveniente que no se realicen ejercicios físicos durante 24 horas y que se evite la aplicación de maquillajes o cremas durante ese periodo.

El objetivo del procedimiento es brindar una apariencia de descanso, jovial y despejada. Los efectos iniciales son visibles entre las 48 y 72 horas después de su aplicación y los máximos resultados se ven a partir de 15 días. El efecto del tratamiento dura aproximadamente 6 meses, presentando una disminución gradual desde aproximadamente el cuarto mes de la inyección. Tras este período se debe repetir el procedimiento para recuperar el resultado inicial.

Botox

Ácido hialurónico

El ácido hialurónico es una sustancia que se halla en el organismo del ser humano y de los animales, siendo producido y sintetizado por el propio organismo. Forma parte de la piel, en la que atrae y retiene agua, aportando de esta manera volumen e hidratación. Con el paso de los años y el proceso normal de envejecimiento, la concentración del ácido hialurónico de la piel va disminuyendo, lo que determina la pérdida de la hidratación, originando la aparición de arrugas en la superficie cutánea como las perioculares (patas de gallo) y la disminución del volumen de algunas zonas como los labios, los pómulos, ojeras, etc.

El ácido hialurónico se ha logrado sintetizar y fabricar y es hoy utilizado en medicina estética para rellenos faciales. Se presenta en forma de un gel estéril para ser inyectado directamente en la piel de acuerdo a la necesidad de cada paciente en particular, recuperándose el volumen y el contorno perdidos por el envejecimiento.

Los resultados varían en función del paciente y de la zona en la que sea inyectado pero la durabilidad del tratamiento suele ser entre 9 meses y 1 año. El ácido hialurónico es un relleno facial reabsorbible, lo que significa que el propio organismo lo va degradando gradualmente una vez inyectado, hasta su desaparición meses más tarde.

Las zonas faciales que se pueden tratar son: las patas de gallo o arrugas perioculares externas, las arrugas perilabiales, los surcos nasoyugales u ojeras, los surcos nasolabiales, las mejillas, etc.

El procedimiento es muy breve, dura sólo unos minutos y se realiza en consultas médicas debidamente preparadas para ello. Es un tratamiento ambulatorio no quirúrgico. En la mayoría de los casos no es siquiera necesaria la anestesia local, ya que no duele. El paciente puede sentir una leve molestia totalmente tolerable

Ácido hialurónico

Preguntas frecuentes

Los párpados pueden presentar distintas alteraciones como exceso de piel, bolsas, caída del párpado (ptosis) o lesiones. Estos problemas pueden afectar tanto a la estética como, en algunos casos, a la visión.

No siempre. El tratamiento depende de cada caso. Algunas alteraciones requieren cirugía, mientras que otras pueden tratarse con técnicas menos invasivas.

En algunos casos sí. Cuando existe un exceso importante de piel o una caída del párpado, el campo visual puede verse reducido y la cirugía permite mejorarlo.

No. Las incisiones se realizan en zonas poco visibles, por lo que las cicatrices suelen ser prácticamente imperceptibles con el paso del tiempo.

Tras la intervención puede aparecer inflamación o pequeños hematomas durante unos días, pero la recuperación suele ser rápida.