Párpados

Blefaroplastia

La blefaroplastia es la operación realizada por el cirujano oculoplástico para eliminar el exceso de piel del párpado superior o eliminar las bolsas de los párpados inferiores, consiguiendo así rejuvenecer la apariencia de los ojos y de la mirada. Con esta cirugía corregiremos las alteraciones estéticas que se producen en los párpados con el paso de los años como la apariencia de ojos hinchados y cansados, el exceso de piel, las bolsas y la caída de párpados. De todas las intervenciones quirúrgicas sobre los párpados, la blefaroplastia es la más demandada.

En los párpados superiores la operación se inicia realizando unas incisiones para eliminar el exceso de piel. Después se cierran dichas incisiones con suturas muy finas para que la cicatriz no sea visible. En los inferiores, se extraen las bolsas de grasa a través de unas pequeñas incisiones invisibles, porque se realizan por dentro de los párpados. La anestesia utilizada es local, aunque a veces es necesaria una sedación para que el paciente se encuentre más confortable.

Tras la intervención, se sale de la clínica con los ojos descubiertos, sin parche. Los primeros días aparecen los párpados hinchados y amoratados aunque no hay dolor. Hay que aplicar frío varias veces al día además de pomada lubricante y antibiótica. Una semana después de la intervención hay que retirar los puntos de sutura y pocos días después los hematomas habrán desaparecido. Cuando operamos por vía conjuntival no hay cicatriz externa, por lo cual no se ve ninguna marca. Cuando lo hacemos por vía externa, la línea cicatricial es normalmente imperceptible.

Las arrugas que se encuentran a los lados de los ojos no se eliminan con la cirugía de párpados y se pueden tratar posteriormente con el uso de rellenos o botox para completar el rejuvenecimiento facial.

Imagen blefaroplastia

Ptosis palpebral, Ectropion y Entropion

Ptosis palpebral: también llamado párpado caído, es la anomalía en la que el borde del párpado superior cae por debajo de su posición normal, apareciendo un ojo más cerrado. En muchas ocasiones se trata de un trastorno estético pero en otras puede llegar a afectar a la visión por llegar a tapar total o parcialmente la pupila. El tratamiento es quirúrgico bajo anestesia local. En la mayor parte de los casos hay que realizar un acortamiento del músculo elevador del párpado y en otras hay que realizar una suspensión del párpado con algún material sintético o con el músculo frontal o fascia lata.

Ectropion: es la eversión o caída del párpado inferior. La caída del párpado deja el ojo expuesto y desprotegido, causándole sequedad, irritación, lagrimeo y secreción. Puede causar un daño serio al ojo. El ectropion se detecta en un examen oftalmológico de rutina y no requiere exámenes diagnósticos adicionales. Generalmente es el resultado de la relajación de los tejidos palpebrales que ocurre con la edad, pero también puede ser causada por una parálisis facial (parálisis de Bell), traumatismos, cirugías anteriores, quemaduras, y cicatrices en el rostro. El tratamiento es quirúrgico con anestesia local, normalmente mediante la tira tarsal que a veces va asociada a injertos de piel, reinserción de los retractores…

Entropion: el borde del párpado y las pestañas se invierten hacia el ojo y rozan en el mismo causándole sensación de cuerpo extraño, irritación, enrojecimiento y sensibilidad a la luz y al viento. Si no es tratado puede causar lagrimeo, secreción mucosa, enrojecimiento, irritación severa del ojo e incluso úlceras corneales. Finalmente, esto puede desencadenar un daño severo del ojo que puede terminar con la pérdida de la función visual. Generalmente se asocia al envejecimiento ya que con el paso de los años los tejidos se tornan laxos y los músculos se debilitan, permitiendo que el borde del párpado se incurve hacia adentro. El entropion también puede ser causado por traumatismos, quemaduras, cirugías oculares anteriores y enfermedades cicatrizanes. El tratamiento es quirúrgico mediante tira tarsal, suturas de Quickert…

Botox

La toxina botulínica es una proteína purificada que actúa bloqueando la contracción de los músculos de la mímica tratados localmente. Es una sustancia comúnmente utilizada para reducir o eliminar las arrugas y líneas de expresión. Se inyecta a nivel muscular profundo en diversas zonas dependiendo de la necesidad de cada paciente. El nombre comercial más conocido es Botox, aunque existen productos de la misma sustancia fabricados por otros laboratorios que tienen la misma efectividad.

Durante el tratamiento se efectúan varias micropunciones en las zonas a tratar para que el efecto sea uniforme y la reducción o eliminación de las arrugas sea efectiva y estética. Este tratamiento se realiza en la consulta y no resulta doloroso, solamente se siente la molestia de la inyección con la aguja más fina. Es ambulatorio y el paciente puede incorporarse inmediatamente a su vida y a sus tareas habituales. Es conveniente que no se realicen ejercicios físicos durante 24 horas y que se evite la aplicación de maquillajes o cremas durante ese periodo.

El objetivo del procedimiento es brindar una apariencia de descanso, jovial y despejada. Los efectos iniciales son visibles entre las 48 y 72 horas después de su aplicación y los máximos resultados se ven a partir de 15 días. El efecto del tratamiento dura aproximadamente 6 meses, presentando una disminución gradual desde aproximadamente el cuarto mes de la inyección. Tras este período se debe repetir el procedimiento para recuperar el resultado inicial.

Botox

Ácido hialurónico

El ácido hialurónico es una sustancia que se halla en el organismo del ser humano y de los animales, siendo producido y sintetizado por el propio organismo. Forma parte de la piel, en la que atrae y retiene agua, aportando de esta manera volumen e hidratación. Con el paso de los años y el proceso normal de envejecimiento, la concentración del ácido hialurónico de la piel va disminuyendo, lo que determina la pérdida de la hidratación, originando la aparición de arrugas en la superficie cutánea como las perioculares (patas de gallo) y la disminución del volumen de algunas zonas como los labios, los pómulos, ojeras, etc.

El ácido hialurónico se ha logrado sintetizar y fabricar y es hoy utilizado en medicina estética para rellenos faciales. Se presenta en forma de un gel estéril para ser inyectado directamente en la piel de acuerdo a la necesidad de cada paciente en particular, recuperándose el volumen y el contorno perdidos por el envejecimiento.

Los resultados varían en función del paciente y de la zona en la que sea inyectado pero la durabilidad del tratamiento suele ser entre 9 meses y 1 año. El ácido hialurónico es un relleno facial reabsorbible, lo que significa que el propio organismo lo va degradando gradualmente una vez inyectado, hasta su desaparición meses más tarde.

Las zonas faciales que se pueden tratar son: las patas de gallo o arrugas perioculares externas, las arrugas perilabiales, los surcos nasoyugales u ojeras, los surcos nasolabiales, las mejillas, etc.

El procedimiento es muy breve, dura sólo unos minutos y se realiza en consultas médicas debidamente preparadas para ello. Es un tratamiento ambulatorio no quirúrgico. En la mayoría de los casos no es siquiera necesaria la anestesia local, ya que no duele. El paciente puede sentir una leve molestia totalmente tolerable

Ácido hialurónico

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